«Mientras Andreus vive obsesionado por lo que hizo para conseguir el trono, descubre que su sueño de gobernar es solo una ilusión.
La gente ama a su gemela muerta más que nunca y los Ancianos lo tratan como una figura decorativa vulnerable a los ojos de sus rivales. Sin embargo, a pesar de lo que sucedió durante las Pruebas, Carys está viva.
Exiliada en el desierto, lucha por vencer los efectos persistentes de las lágrimas de medianoche y por controlar los poderes que se han liberado dentro de ella. Y a medida que se fortalece, también lo hace su convicción de que debe regresar al Palacio de los Vientos, enfrentar a su gemelo y erradicar la traición que comenzó mucho antes de que comenzaran las primeras pruebas.»
¡Buenos días, gente bonica! Espero que estéis genial, porque en mi caso, os informo de que en estos precisos momentos estoy rumbo a Granada donde comienzan mis más que merecidas vacaciones. De allí nos vamos a Almería, así que esta es la última entrada que publicaré en unas semanitas, ya que el blog va a estar cerrado por descanso vacacional. Mi intención es no publicar nada hasta Agosto ya, así que no podía irme dejando sin subir la reseña de la última colaboración que me llegó a casa en el mes de Junio. Hace unas cuantas semanas me llegó la nota de prensa de la conclusión de la bilogía Reino Dividido (reseña), publicada por la editorial DNX España (gracias, como siempre por el ejemplar) y lógicamente, no podía dejar pasar la novela teniendo en cuenta que la primera parte me dejó con muchísimas ganas de ver que iba a suceder con Carys y Andreus.
*OJO
CUIDADO – Puede haber algún spoiler de REINO DIVIVIDO (aviso, gente)
El
final de la primera parte de esta bilogía fue sumamente abierto, y esta segunda
parte comienza exactamente en donde nos quedamos. Siguiendo la línea argumental
que se trazó en la primera novela, nos encontramos en un reino en guerra en el
que las traiciones, las luchas de poder, las intrigas políticas y las
conspiraciones, están al orden del día. A todo esto se suma que tanto Carys
como Andreus viven en una continua intranquilidad, ya que una no sabe en quien
puede confiar realmente, y el otro, descubre que varias personas conspiran en
su contra, aunque no sabe quiénes.
Al igual que me ocurrió en Reino dividido, cuando comencé la novela, me resultó algo lenta. Viendo el punto álgido en que terminó la primera parte, esperaba que este libro se reanudara por todo lo alto, pero lo cierto es que la reaparición de Carys no fue lo que yo me esperaba. Me hubiese gustado ver venganza en ella, pero lo cierto es que al principio, aunque habla de venganza y de regresar a por lo que la han arrebatado, solo vemos dudas e inseguridad. Por suerte esto solo lo sentí al inicio, ya que pronto volví a encontrarme con la protagonista que la novela merece. Además conforme fui avanzando en la historia, me fui enganchando más.
Eso sí, algo que eché en falta fue ver más giros argumentales. Creo que estamos ante una bilogía que parte de una idea muy buena, que atrae y engancha, pero se queda un poco pobre. No me malinterpretéis ya que el balance general es bastante positivo y son novelas que recomiendo leer, pero lo cierto es que me hubiese gustado más acción. En ocasiones tuve la sensación de que no se daba la relevancia suficiente a ciertos temas como el poder de Carys o el papel de algunos Elderes o incluso de la reina madre. Hay giros, sí. Se habla de los vientos, sí. Pero creo que la idea daba para más, y eso podría haber hecho que la novela fuese redonda. Igual pasa con algunos giros. Están bien, pero se veían venir. Mientras que otros que no esperaba, pasaban sin pena ni gloria. Además creo que falta un epílogo que cierre por completo la novela, ya que el capítulo final deja ciertas cosas en el aire. Pero bueno, quizás esto sea sensación mía.
La narrativa de Joelle me conquistó la primera vez y lo ha vuelto a hacer. Me gusta mucho como es capaz de entrelazar las voces argumentales, para crear una visión global de lo que está ocurriendo en todo momento a cada uno de los protagonistas, haciendo que el lector no se pierda nada. Volvemos a ver como se intercalan las voces narrativas de Andreus y Carys, uno de los aciertos de esta novela. Su ritmo ágil y ameno hace que el ritmo sea constante, logrando que la trama no decaiga en ningún momento, pasado ese momento inicial que resulta más lento.
De los personajes poco puedo decir más allá de que me gustó poder ver una evolución en todos ellos. Carys me conquistó en la primera parte y ha seguido por la misma línea. Andreus no me acabó de convencer como persona aunque si como personaje, pero en este libro me ha ganado, a pesar de seguir pensando que es un parguela que hasta la mitad de novela, no se entera de la fiesta. Max, por su parte, siempre será de mis favoritos.
Reino conquistado es un
final de bilogía que a pesar de tener menos acción de la que esperaba y de un inicio algo lento, es un buen cierre. Con sus más y sus menos, es una historia que me ha dejado con buen
sabor de boca, y que se lee en un par de tardes.



