«En un tranquilo barrio residencial de Nueva York, un barrio de calles arboladas y acogedoras familias, algunos hogares han recibido una nota anónima: «Me resulta muy difícil escribir esta carta. Espero que no nos odie. Hace poco mi hijo entró en su casa cuando usted estaba fuera...»
Un chico ha estado curioseando en las viviendas y en los ordenadores de sus dueños. ¿Quién es y qué ha descubierto? Mientras los rumores empiezan a circular y las sospechas aumentan, una mujer aparece asesinada y la tensión llega a un punto insostenible.
¿Están relacionados estos hechos? ¿Quién sabe más de lo que deja entrever? ¿Y hasta dónde están dispuestos a llegar estos simpáticos y apacibles vecinos para proteger sus secretos?»
¡Buenos días, familia! ¿Cómo va ese confinamiento? Espero que lo estéis llevando de la mejor manera posible. Hace casi tres meses que se supone que me debería haber llegado la última novela de Shari Lapena. Edición Anticipada la postuló para poder reseñarla, y a pesar de que fui una de las afortunadas, el libro se ha debido de fugar porque a mi casa aún no ha llegado. Tras enviar correos a la editorial y ver que no obtenía la más mínima respuesta, pedí la novela a una amiga, a la que si le llegó (curiosamente). Lo cierto es que tenía dudas sobre si publicar esta reseña o no, por el enfado que tengo con la editorial, pero la novela y vosotrxs lo merecíais así que dejo la rabia a un lado y vamos a lo importante. Nunca había leído nada de la autora pero tras leer las buenas opiniones que cosechaban sus anteriores novelas, me apetecía mucho.
Últimamente me siento muy atraída por novelas de género Domestic Noir, como esta. Nos encontramos con una trama principal que se centra en el asesinato de Amanda. En torno a esta muerte, se van desarrollando diversas tramas, que van apareciendo conforme se van desvelando los secretos que cada uno de los vecinos, creía ocultos. Ese ir y venir de historias y secretos es lo que consiguió engancharme prácticamente desde la primera página. Tan pronto estamos leyendo que hay una persona que se dedica a entrar en las casas de sus vecinos, como aparece un cadáver. La historia está en constante movimiento, haciendo que llegue un punto en el cual no sabes quien ha podido ser el culpable, ni que será lo siguiente en desvelarse, dando otro giro a la trama.
Aquí cualquiera puede ser el asesino, y la autora trata de mantener esa incertidumbre hasta el máximo posible. En mi caso lo consiguió hasta casi el final, haciendo que devorase la novela en cuestión de horas. La trama es muy interesante pero lo que más me gustó fue que no solo se limitase a hacer una novela de suspense en la que se investiga la desaparición, sino que tras ese ir y venir de historias, hay una parte psicológica que juega un papel fundamental. La manera en que reacción cada personaje, sus pensamientos y su forma de relacionarse entre sí, da un toque extra a la novela, haciendo que te plantees lo poco que puedes conocer a las personas de tu entorno, incluso con los que te cruzas a diario.
El final para mí es un acierto. A lo largo de la novela tuve varios sospechosos, y aunque cuando se va resolviendo todo, me decanté por uno, hubo otro que me dejó con la mosca detrás de la oreja. La autora incluye un epilogo en el cual da a entender que el final es abierto y que habrá una segunda novela acerca de ese personaje del que no me fio un pelo. Espero que así sea, porque si no, creo que el final no me convencería. El tiempo dirá.
La narración fue quizás lo que más me costó de encajar al principio. No estoy acostumbrado al suspense omnisciente, pero una vez me adapté al estilo, la lectura fue rodada. Ágil, amena y con un ritmo frenético que te va llevando de secreto en secreto, de duda en sospecha. Me ha gustado mucho la autora y estoy deseando leer otras novelas suyas. Además la carga psicológica que tienen los personajes me pareció magistral, haciendo que la novela tome otro cariz más profundo e interesante.
Alguien
a quien conoces es un thriller de suspense que me ha durado horas. Un
Domestic Noir ágil y ameno, al más puro estilo cinematográfico. Con un ritmo
trepidante, engancha desde sus primeras páginas gracias a una trama cuidada y
potente.

