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UN MONSTRUO VIENE A VERME – Patrick Ness

domingo, 2 de octubre de 2016




«Una historia emocionante y extraordinaria sobre un niño, su madre enferma y el monstruo que viene a visitarlo. 

Siete minutos después de la medianoche, Conor despierta y se encuentra un monstruo en la ventana. Pero no es el monstruo que él esperaba, el de la pesadilla que tiene casi todas las noches desde que su madre empezó el arduo e inacabable tratamiento. No, este monstruo es algo diferente, antiguo
, y quiere lo más peligroso de todo: la verdad.» 








¡Hola rebonicxs! Si en la anterior entrada os traía una historia que casi todo el mundo había leído menos yo y me encantó, hoy os traigo otra novela con la que me pasó exactamente lo mismo, porque yo soy así (y así seguiré, nunca cambiaré). De verdad que no sé en qué leches estaba pensando para haberla dejado pasar durante tanto tiempo habiendo leído tan buenas críticas, pero el caso es que hasta hace unos días no me picó realmente el gusanillo cuando vi el tráiler de la película, y me lancé definitivamente a leerla.  Solo os voy a adelantar que ha sido una novela que me ha robado el corazón total y absolutamente, y en la que he vivido cada una de sus páginas, así que venga, vamos con la reseña de una vez. 

En esta novela nos encontramos con Conor, un niño de 13 años que una noche recibe la visita inesperada de un monstruo muy diferente del que visita sus sueños cada noche desde que su madre enfermó. A partir de este primer encuentro, el monstruo continuará visitándolo noche tras noche para contarle tres historias, siendo Conor el encargado de relatar la cuarta y última historia, su historia, su verdad. A lo largo de toda la novela Conor va a ser el narrador de la historia, lo que aporta un prisma mucho más amplio de lo que experimenta en todo momento, y es algo que en este tipo de tramas personalmente me parece fundamental, y sin duda es un gran acierto por parte del autor.


En cuanto a la trama sobra decir que me ha fascinado la manera tan delicada que tiene el autor de plasmar los miedos y remordimientos de Conor con respecto a la enfermedad de su madre y a todo lo que le ha tocado vivir desde que esta comenzó. Además el hecho de que al principio parezca que vas a sumergirte en una novela de terror, y que luego te des cuenta de que nada más lejos de la realidad, me parece un punto de partida perfecto. Otro aspecto muy positivo es como da forma a un protagonista de esos que te hacen cogerle cariño a pesar de que al principio te cause cierto recelo su manera de ser, y es que Conor es un niño excesivamente maduro y responsable para su edad, y se aprecia desde el primer momento su resentimiento con la vida, pero conforme comprendes sus motivos, es bastante difícil no empatizar con él.


Por lo general suelo hacer un análisis más profundo de los aspectos literarios, pero creo sinceramente que hacer una reseña puramente literaria de este libro sería casi como faltarle al respeto a la novela porque es innegable que su verdadero valor no reside en ellos. No, este no es un libro que vaya a recordar por lo bien escrito que está, que ojo, lo está y mucho. Lo que realmente voy a recordar de esta lectura es todo lo que me ha transmitido, y eso señores, va más allá de la forma que el autor tiene de conjugar las palabras y de estructurar unos cuantos párrafos. Esta es una historia inmensamente humana que a mí me ha tocado el corazón porque la he sentido muy cerca y porque sentí la historia de Connor desde el primer momento.


Según iba comprendiendo la realidad de su historia, no podía evitar compararla con la que yo viví cuando era pequeña, ya que tres de mis abuelos murieron por esta enfermedad y dos tíos también lo hicieron, así que es de entender que esta historia me llegara al corazón. En especial al recordar cuando mi tía pasó por toda la enfermedad. Yo tenía 6 años y debo reconocer que experimente en muchas ocasiones los mismos sentimientos que Connor, y que conforman la cuarta historia. Mi prima tenía 9 años, y recuerdo perfectamente cómo me decía a escondidas exactamente lo mismo que Connor soñaba. También quería dejar de sufrir y que todo acabase, pero siempre tuvo miedo de reconocerlo y cuando ocurrió, también se culpó. Creo que este tipo de libros, tan reales son inmensamente necesarios porque aunque se hable abiertamente de ciertos aspectos de la enfermedad, los niños son siempre los grandes olvidados y en muchos casos las actitudes que tomamos respecto a ellos, les duelen más de lo que les ayuda.


Quizá esta reseña sea excesivamente sentimental, pero es lo que el libro ha significado para mí y es lo que realmente ha hecho que me llegase tanto al leerla, así que consideraba que lo más justo era expresar mis sentimientos con respecto a este libro, y no quedarme en lo meramente literario, porque eso no es más que la superficie de la novela (para mí, claro). Aunque para ser sincera, quizá si no os toca de cerca la trama, puede que esta novela no cumpla vuestras expectativas y se quede en una lectura que vale la pena pero sin muchas más pretensiones, así que si os ocurre, no me culpéis, yo he avisado. 



Un monstruo viene a verme, ha sido una novela preciosa que me ha llegado directa al corazón, con un protagonista muy real, y que se lee en un suspiro. Una novela sobre la culpa, el miedo y lo que rodea a ciertas enfermedades, visto desde la óptica de quienes se van a quedar.