
« Desesperada, angustiada, perdida en mitad de un aeropuerto en un país extranjero, y estafada. Así se siente Miriam cuando aterriza en Londres y descubre que la empresa que le había prometido un trabajo la ha engañado y se ha quedado con su dinero. Perdida en una ciudad que no conoce y con apenas unas libras en el bolsillo, Miriam deberá buscar urgentemente una solución a sus problemas. Lo que no espera es encontrarse con un elegante, desconocido y guapísimo hombre, que se presentará como su salvador al ofrecerle su casa de manera desinteresada mientras ella busca un nuevo trabajo.
Miriam no puede sospechar que su casero es el modelo más reconocido del momento y que, además de hospedarla en su casa, está dispuesto a abrirle su corazón, si es que la convivencia con una alocada española se lo permite.»
Hace unos días decidí que me merecía leer una novela cortita de esas de amor del que me gusta a mí, y mirando entre diferentes blogs encontré varias reseñas muy buenas de esa novela así que cedí a la presión de grupo y me hice con él en Amazon. La verdad es que no sabía nada de la autora y de la novela, pero al leer la sinopsis me dio buena impresión y me lancé a leerla. Debo reconocer que la he leído en tan solo un día y medio porque es cortita y se lee sin darte cuenta. Pero bueno, como siempre, vamos poco a poco.
Al no encontrar trabajo de ninguna manera, Miriam decide confiar en una agencia de contratación que la encuentra un trabajo en un hotel de Londres. El problema es que nada más aterrizar se da cuenta de que la han estafado y no solo no tiene trabajo, sino que no tiene siquiera a donde ir. Por suerte para ella, un guapísimo hombre decide ayudarla y la ofrece quedarse en su casa hasta que logre encontrar un trabajo y normalizar su situación. Para la sorpresa de ambos, entre ellos surge una preciosa amistad casi de manera instantánea, pero que no se quedará en una bonita relación de compañeros de piso, si no que tendrán que hacer frente a algo mucho más intenso que irá naciendo poco a poco.
Voy a ser totalmente sincera porque no me gusta dorar la píldora a nadie. No lo he hecho nunca y no voy a empezar ahora. Aunque la novela me ha parecido tierna y bonita, no ha acabado de gustarme tanto como yo me esperaba. Es cierto que la trama está bien, la historia entre ambos protagonistas es bonita y los personajes que van apareciendo a lo largo del libro son geniales, pero la novela como conjunto no me ha acabado de convencer del todo. Creo que tiene cosas muy buenas, y otras que no me han convencido, aunque no por ello quiero decir que sea mala, porque ojo, no lo es eh. No me malinterpretéis. Y es que aunque la historia entre Miriam y Julian me ha gustado, considero que todo era muy precipitado, y eso hizo que no me creyese su historia. Sé a ciencia cierta que si en lugar de pasar dos meses, hubiese sido un año por ejemplo, esta opinión sería radicalmente diferente. Y el final no me convenció tampoco porque hace bomba de humo y aquí no ha pasado nada. Hombre, arrastrarse era totalmente necesario.
En contraposición a esto, sin duda el punto más fuerte de la novela y donde creo que la autora ha logrado resarcirse ha sido con los personajes. Y sí, digo personajes y no protagonistas, porque sin duda hay secundarios que le aportan muchísimo a la novela. En primer lugar está nuestra protagonista Miriam, una joven de 26 años que sin duda quieres que sea tu amiga nada más conocerla porque es espontánea y natural como ella sola. Con ella me he reído mucho y he empatizado bastante porque es valiente, fuerte y no se amilana a la primera de cambio. Luego está Julian (no está mal escrito, es sin tilde), a grandes rasgos me ha gustado bastante, es bueno y atento con Miriam, a pesar de los pesares. Y luego están Daniel y Carol, sin duda los secundarios con más fuerza de la novela, que aportan mucho a la novela, en especial Carol, porque está loca y trasmite una alegría genial. Todos están bien perfilados y se aprecia la evolución de los cuatro conforme avanza la historia, lo que aporta un incentivo a la novela.
En
definitiva, Érase una vez en Londres,
es una novela que aunque no ha acabado de convencerme, me parece una buena
opción para el verano porque es una lectura ágil y amena que guarda una bonita
historia, que te hará trasportará a las calles londinenses.
