«El empresario Brian Feller jamás imagino que el suyo sería un secuestro extraordinario. Considerado como el invitado, Feller pasa sus días de encierro degustando los mismos platos exquisitos que tanto le gustaban cuando vivía en libertad y manteniendo ricas conversaciones sobre filosofía y económica con Alex, su secuestrador de setenta y dos años, quien, por extraño que parezca, vela por su bienestar.
La Operación Crisálida tiene como objetivo no solo el secuestro de un eminente empresario, sino también lograr un cambio radical en la economía mundial. Temas como el 15M, el movimiento de los Indignados o los atentados de ISIS en Bataclán, se deslizan por la novela a modo de telón de fondo.»
¡Buenas tardes de martes familia! Os prometí ponerme las pilas con el blog y me estoy esforzando porque no quiero que me coman los pendientes. Cuando la editorial DNX me ofreció reseñar esta novela, me llamó tanto la atención, que a pesar de no ser muy de mi estilo, me pudo la intriga y decidí darle una oportunidad, saliendo de mi zona de confort. Os adelanto que al sumergirme entre sus páginas me encontré con una historia muy diferente y alejada de lo que suelo estar acostumbrada. Antes de comenzar la novela pensaba que se trataría de un thriller, pero eso no fue exactamente lo que me encontré.
Como indica su título, esta es la historia de un secuestro, y en torno a esa premisa va a girar toda la novela. A lo largo de las páginas vamos a ir viendo una radiografía del mismo, analizando todos los pasos que se llevaron a cabo para secuestrar al empresario Feller. Lo interesante de la novela es que el caso está bastante lejos de poder llamarse secuestro, más bien, y salvando las distancias, acaba siendo un invitado, al que tratan de hacer sentir como en casa. Quienes le retienen no buscan una recompensa económica, si no asentar un cambio en el orden mundial. La idea me parece que tiene potencial y es interesante por sí misma. Además a esto hay que sumarle que el autor incluye temas como corrupción, organizaciones clandestinas que manejan el mercado mundial a su antojo o terrorismo. Hasta aquí todo correcto. Pero tuve un problema y es que esperaba otra cosa.
Tuve la sensación de que el autor se centraba tanto en el secuestro que se perdía intensidad. Eché de menos un hilo conductor que al ramificarse, ganase potencial. No me malinterpretéis, la novela me gustó, pero me quedé con la sensación de que muchos temas se quedaban en el aire, y que otros muchos solo se tocaban por encima, cuando podían haber aportado mucho a la novela. El Grupo por ejemplo, creo que debería haber tenido más peso en la novela y centrar la trama un poco más en ellos, ya que yo me quedé con la sensación de que era un elemento más que añadir, pero no se desarrolla lo suficiente.
En resumen, mi problema es que esperaba un thriller lleno de acción, pero me encontré con un ensayo que toca temas muy interesantes y de una forma sutil pero certera. Me gustó la novela, eso no puedo negarlo, pero el enfoque de la sinopsis no juega a su favor, ya que varios blogs hemos resaltado precisamente este problema, así que leedle con otra idea y podréis disfrutar de la historia.
Algo que disfruté fue la forma en que el autor logra sumergirte en la novela. Hay párrafos que se hacen eternos, pero lo cierto es que sin darte cuenta estás metida de lleno en la historia. Los capítulos se corresponden con cada uno de los días de cautiverio, pero a su vez, tenemos una panorámica al pasado, viendo cómo se fraguó todo el plan y cómo fue apareciendo cada miembro del secuestro. Algo que me gustó fue que el autor juega mucho con la empatía, incluyendo historias cercanas que hacen que empatices con los personajes, pero también hablando de hechos reales que en su momento conmocionaron al mundo como el atentado en las torres gemelas.
En cuanto a los personajes encontramos un gran elenco del que tenemos pequeñas pinceladas que nos permiten conocerles vagamente pero lo suficiente como para enmarcarles en la historia. Todos tiene su función, pero sin lugar a dudas, quien más fuerza tiene es Alex. Él es quien logra establecer esa crítica social y esa idea de cambiar el mundo que nos rodea y esa necesidad de cambio que hay dentro de él, es lo que más me gusto.
Operación crisálida, no
fue lo que esperaba, y eso hizo que la lectura me dejase con una sensación
agridulce, pero gracias a su trama y a la forma en que el autor guía la obra,
acabó gustándome. Espero que si acabáis dandole una oportunidad, lo hagáis con otra idea que os permita disfrutarla.

